sábado, 21 de marzo de 2009

AMOR INCONDICIONAL POR UN HIJO




El amor que se siente por un hijo es incondicional.
Recientemente me conmovió un caso donde una mama en mi país,lloraba antes las cámaras del noticiero arrepentida ya que había dado en adopción a su hijo y pedía q se lo devuelvan.Quizás luego que paso la angustia del pos parto allí donde algunas mamas rechazan por así decirlo al bebe,se dio cuenta de que no había mejor opción de que su hijo estuviera con ella.Esta mujer decía que lo había "parido" lo había "tenido dentro suyo" y que lo "amaba" que no podía abandonarlo y que fue engañada para darlo en adopción,dada su situación económica,una mujer sola de pocos recursos.
Como los noticieros no pasan el final de la historia,confió en que va a ser feliz.
El otro caso que me conmovió,fue el de la madre que huyo de EEUU cuando le dieron la tenencia de su hijo al padre ambos Argentinos,ella tenia pedido de captura y fue presa en Argentina ya que ella se había ocultado cambiando de color de cabello incluso a la niña,ya esta en libertad,esta historia tendrá su final feliz pq por mas que la niña es estadounidense esta aquí en Argentina y las leyes son diferentes,estarán juntas por mucho tiempo gracias a su fuerza de amor lucho por su niña y escuchando a la abuela materna decir que el padre no quería a la niña le ofreció abortara y luego la quiso,se trata de otro caso mas de esos en lo que usan al niño para rivalizar a la madre.
Si un padre en estos casos fuera capaz de amar a su hijo dejaría que estuviera en el mejor lugar para el,desde ya que no tendría problemas con la madre no habría que llegar a este punto.
El instinto maternal no falla,la madre proteje a su hijo aun del padre si lo siente peligroso para el.
Se entiende que el padre biológico tiene derechos ante su hijo,pero antes deberían actuar como tales empezando por amarlo.

viernes, 20 de marzo de 2009

Debo contarle a mi hijo sobre su origen?

Cuando una madre recurre a donación de gametos suele preguntarse “¿Debería contarle a mi hijo sobre su origen?”, “¿Qué debo decirle?”, “¿Cómo?”

Los siguientes puntos son algunas sugerencias que los profesionales consideramos útiles para que tengáis en cuenta a la hora de tomar la decisión:


¿Se lo contamos?

Siempre en una relación afectiva es mejor no tener secretos, por lo que se sugiere contarle al niño sobre el motivo de su origen. Actualmente, la investigación científica en este campo aconseja no mantener en secreto la donación de gametos. Debemos tener en cuenta que el hecho de ocultar información crea una distancia entre quien no sabe y quien no quiere contar. Es así que, adoptar una postura de apertura y sinceridad con el niño favorecerá la relación padres-hijos, recordando siempre que el amor, el cuidado, los valores y las costumbres no se transmiten genéticamente.

¿Quién se lo cuenta?

Siempre sus padres, ya que cuando como padres tenemos algo que contarle a nuestro hijo, no debemos esperar a que otro se lo cuente. Tener una idea sobre cuándo y cómo se lo contamos, ayudará a que no nos tome por sorpresa la pregunta que siempre llega: ¿cómo me tuvisteis? ó ¿de donde vengo?

¿Cuándo se lo cuento?

A partir de los 3 años, y hasta los 8 años se considera un buen momento para contarle al niño sobre sus orígenes, ya que es cuando comienza a construir su identidad, su imagen de sí mismo y de los demás. Esto es, comenzar a responder cuando el niño empieza a preguntar. De esta forma, él mismo va pautando el ritmo en el que puede ir comprendiendo las respuestas. No todos los niños evolucionan de la misma manera ni con los mismos ritmos, por lo que, sugerimos decirlo a partir de los 3 años que es cuando suelen comenzar con preguntas sobre la familia, el nacimiento, etc., y no retrasarlo a épocas como la adolescencia o pre-adolescencia, donde siempre surgen conflictos típicos de esta etapa del desarrollo.

¿Cómo se lo cuento?

Con un cuento o con analogías. Los niños pequeños suelen entender mejor lo que les explicamos, si utilizamos ejemplos que puedan comprender. Existen también cuentos donde, de una forma en la que el niño puede comprender, se ilustra su venida al mundo por donación de gametos. Es importante recordar que es bueno explicarle al niño lo que puede entender de acuerdo a su edad, y a medida que va pasando el tiempo, ellos mismos preguntarán detalles más específicos sobre sus orígenes.

¿Por qué se lo cuento?

Porque no es más mío si no se lo cuento, y no es menos mío si se lo cuento. La carga genética que tiene un ser humano no determina sus gustos, sus formas de pensar, de sentir, de actuar y de amar. Estas características, que son los que finalmente constituyen a un ser humano, sólo se obtienen con la interacción paterno-filial, con la transmisión de valores y con la educación que les demos a nuestros hijos. Las relaciones padres-hijos están llenas de momentos de felicidad, pero también de enfado, dudas, miedos y fantasías. Si a estos momentos le agregamos que le estamos ocultando una parte de su historia, esto no ayudará a que pasen estos momentos difíciles y que predominen los de felicidad y complicidad en la relación.

Desde | MaSola