lunes, 8 de febrero de 2010

Padres transmiten valores a sus hijos. Y los hijos, a los padres

Un título sugestivo para un artículo publicado en una web para madres solteras.
De este modo cabe preguntarse: ¿De qué valores irá falto el hijo de una madre soltera? ¿Puede la madre suplir al padre? ¿No será que hay canales distintos para que el niño o niña reciba los valores fundamentales, aunque aún hoy se atribuyan como pertenecientes al padre? La respuesta no está en este artículo, sino en el modo cómo cada familia de madre soltera resuelve la cuestión.

Los padres influyen a los hijos, pero los hijos también influyen a sus padres. Y ambos padres se influyen mutuamente. A esa conclusión ha llegado Annette Roest, investigadora holandesa, estudiando el papel de la familia en la transmisión de los valores personales.

La investigación se llevó a cabo durante un periodo de 10 años (1990-2000).

Valores que transmiten el padre y la madre

Aunque un valor personal puede ser transmitido del padre al hijo, no significa que el padre y el hijo compartan más adelante exactamente los mismos valores.

Unos valores los transmite principalmente el padre y otros esencialmente la madre.

Por ejemplo, el padre destaca en la transmisión de valores relativos a las ideas sobre el trabajo. Y la madre es importante en la transmisión de la libre determinación: hacer lo que quieras según tu voluntad.

Asimismo, la madre influye en el padre respecto a los valores de disfrutar de la vida y divertirse.

Influencia de los adolescentes

Los adolescentes y los adultos jóvenes no sólo toman los valores de sus padres de forma pasiva, sino que también socializan a sus padres, les enseñan a comunicarse con otros individuos.

Roes estableció que los adolescentes influyen en sus padres respecto a los valores relacionados con el disfrute de la vida.

Desde | Yo soy madre soltera

2 opinaron:

tia elsa dijo...

Sinceramente creo que un niño se va formando por todos, padres, abuelos, tíos, amigos de la familia, todo lo que lleve relación equivale a socialización. Si un niño crece sin su padre tendrá como referente en el aspecto masculino o viril a su abuelo, o a un tío o hasta un vecino. Sin duda todos nos enriquecemos con los otros y viceversa. Besos tía Elsa.

Revista dijo...

Muy buen artículo