sábado, 29 de marzo de 2008

¿Quién no cree en cuentos? (VI)

Un día cuando Aladino se dirigía al mercado, vio a la hija del Sultán que se paseaba en su litera. Una sola mirada le bastó para quedar locamente enamorado de ella. Inmediatamente corrió a su casa para contárselo a su madre:
-¡Madre, este es el día más feliz de mi vida! Acabo de ver a la mujer con la que quiero casarme.
-Iré a ver al Sultán y le pediré para ti la mano de su hija Halima dijo ella.
Hoy reflexionamos sobre las cosas que una madre DEBE hacer por su hijo, aunque le pase como a la mamá de Aladino que no debió pasarla muy bien con la carita de sospecha quepondría el Sultán.
-¿Cómo puedo saber si tu hijo es lo suficientemente rico como para velar por el bienestar de mi hija? Dile a Aladino que, para demostrar su riqueza debe enviarme cuarenta caballos de pura sangre cargados con cuarenta cofres llenos de piedras preciosas y cuarenta guerreros para escoltarlos.
La madre desconsolada, regreso a casa con el mensaje. -¿Dónde podemos encontrar todo lo que exige el Sultán? -preguntó a su hijo.
Ya vemos que no fue terrón de azúcar para la pobre señora.
Ahora hablemos "a calzón quitado", ¿qué cosas haces por tu hijo que sinceramente preferirías no hacerlas?
Ya sé que me vas a decir que las haces con amor, porque te necesita, si tú no lo haces nadie lo haría, y que puede que vayas de mal humor pero al verle la carita se te pasa el mal humor y te sale cara de boba y sonríes y lo haces feliz... por que lo amas...
Te digo las mías:
- No dormir
- Dar de lactar
No se trata de concentrarnos en el fastidio que nos causan las cosas, sino en valorarnos. Puede ser que no nos guste hacer algo, pero estamos dispuestas a hacerlo -con amor- por nuestro hijo o hija. Y esa fuerza la tenemos todas las "hembras" que tenemos "crías". Es natural, es instintivo, es básico. Pero también es normal quejarnos de cuando en cuando.
A veces las "solas" no tenemos quién oiga nuestras quejas y nos podemos deprimir por guardárnoslas o terminar por pensar que somos malas o que es un castigo por tener un hijo solas. ¡No! Es perfectamente natural que no te guste hacer algo y que a veces no te provoque y que a veces te quejes.
Si no tienes con quien quejarte, escríbeme ;) no te garantizo masajes en la espalda, pero sí una oreja amiga.
Sin embargo creo que hay un paliativo para los malos ratos. Pídele un beso a tu niño y dale uno a tu madre... que hizo exactamente eso mismo por ti.

2 opinaron:

Agata dijo...

Con permiso...
Me aconsejaron pasarme por aquí.Un verdadero placer.Yo soy madre de mellizos.Van a cumplir diez añitos.Tengo pareja.Lo más bonito de mi vida ha sido ser madre.Los cuentos son eso,sólo cuentos.Yo creo en las personas.En el corazón que llevan dentro.Corazón que a veces es más grande que las mismas personas.Así que yo creo en mujeres como vosotras.Yo no sería capaz de criar a mis hijos sola.Supongo que llegado el momento lo tendría que hacer.Si alguna vez necesitais desahogaros,aquí estoy yo...Un beso grandote para vuestros hijos y para vosotras.SUS HEROÍNAS.No saben la suerte que tienen de tener esas madres...

Emevé dijo...

Agata, gracias por tus palabras. Efectivamente la idea de traer aquí un cuento era para demostrar un poco que la realidad es mucho más rica y más bonita que la ficción. Y que la ficción saca sus héroes y heroinas de la realidad. Y un poco para subirnos la moral que sin una madre (viuda y sola)... Aladino no encontraba ninguna lámpara y no había genio ni palacios ni bodas ni felices para siempre. ¡¡Es lo lindo de ser madres!!!